Freud, la Gestapo y el ajedrez

La partida d’escacs
STEFAN ZWEIG
★★☆☆☆
Iván Morales dirige una minimalista versión de época de la última novela
de Zweig, con un enérgico Jordi Bosch interpretando todos los papeles.

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Fue la última novela de Stefan Zweig, y quizá la más célebre, publicada después de su suicidio en Brasil en 1942, en pleno auge del nazismo. Una obra gemela de 24 hores de la vida d’una dona, que pudimos ver en noviembre con Silvia Marsó en el Condal. Con los mismos ingredientes. Un narrador anónimo, que recuerda mucho a Zweig, nos cuenta una sórdida historia que le han contado. Puede ser la aventura de una viuda alegre con un joven estudiante obsesionado con el juego, o la tortura mental del pasajero de un crucero que lleva jugando al ajedrez contra sí mismo desde que lo secuestró la Gestapo. Todo se reduce a eso, a la monomanía de un pequeño o gran burgués al que Zweig tumba en el diván, como lo haría Freud, para novelar el psicoanálisis de su locura. O para cuestionar lo que entendemos por locura. Siempre en los refinados ambientes de la Belle Époque o de entreguerras, en un lujoso trasatlántico o en una acogedora pensión de la Riviera, donde Zweig hace estallar toda la sordidez del subconsciente victoriano.

Jordi Bosch interpreta en solitario esta adaptación de la Novela de ajedrez (1943) de Zweig, haciendo, como suele decirse, todos los papeles del auca: Mirko Czentovic, el campeón mundial de ajedrez; el señor B., antiguo rehén del nazismo; McConnor, el nuevo rico irlandés que lo paga todo; el anónimo narrador austriaco, alter ego de Zweig; y el indiscreto camarero que no sabe morderse la lengua. Bosch es un curtido actor de la vieja escuela, que sólo a veces raya en un histrionismo no menos viejo ni de escuela, pero que en general sale airoso de su laberíntica galería de personajes, con momentos brillantes en sus picos de introspección y locura. Lo dirige Iván Morales en una muy clásica escenografía de época, con tres lámparas de araña, un oportuno telón a la austriaca y envolventes voces grabadas para sumergir al público en los momentos de psicosis. Una función breve (1h10) y amena que demuestra cómo un relato político puede bajar hasta las profundidades del subconsciente, y cómo con cuatro recursos se puede recrear una atmósfera, una época y esas monomanías que a veces nos condenan y a veces nos salvan.

LA PARTIDA D’ESCACS
Duración ≈1h10 Género Monodrama Idioma Catalán Teatro Romea
Fechas 18/05–16/06/2019 Precios 14–26€ Foto © David Ruano

Texto Stefan Zweig
Dramaturgia Anna Maria Ricart
Versión y dirección Iván Morales
Ayudante de dirección Marc Cartanyà
Espacio sonoro Clara Aguilar
Escenografía, iluminación, imágenes Marc Salicrú
Construcción de escenografía Óscar Hernández, Pro-escena Albaladejo, Pascualin estructures
Vestuario Miriam Compte
Caracterización Toni Santos
Movimiento David Climent
Regidora Silvia Domingo
Jefes técnicos del teatro Sergio Lobaco, Raúl Martínez
Director de oficina técnica Moi Cuenca
Oficina técnica David Ruiz
Dirección de producción Maite Pijuan
Producción ejecutiva Maria Muntané
Producción Teatre Romea

Elenco
JORDI BOSCH

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